Cupo Femenino

A 70 años del voto femenino

El 23 de septiembre es un recordatorio de que las conquistas de derechos elevan la vara para toda la ciudadanía, y que un derecho puede lograr que más de la mitad de la población pueda, finalmente, elegir. Pasaron 70 años desde que se aprobó en Argentina la ley que permitió que las mujeres puedan elegir o ser elegidas para cargos políticos.

Sin embargo, para poder empezar a ser electas el proceso fue muy diferente. Sólo a través de la Ley de Cupo Femenino en 1991, la representación de las mujeres comenzó a ser garantizada por el Estado. Esta ley permitió que las estructuras de la desigualdad de género puedan empezar superarse. Los números hablan por sí solos: antes de la ley, las mujeres electas a cargos públicos en el Congreso no superaban el 6% del total de las bancas. Hoy las mujeres ocupan el 41,7% en la Cámara de Senadores y el 38,5% en Diputados.

Los cupos femeninos SÍ son necesarios

En los medios, en la justicia y en los más diversos espacios de debate, se sigue discutiendo sobre la necesidad de establecer cupos femeninos para poder acceder a puestos políticos. Aunque las mujeres son más de la mitad de la población, en ningún espacio de toma de decisión alcanzamos el 50% de representación en Argentina. En este contexto, los cupos son una herramienta para cambiar tendencias históricas desigualitarias. 

Se encuentra en debate la reciente resolución dictaminada de oficio por el juez federal con competencia electoral en Santa Fe, Reinaldo Rubén Rodríguez, quien impugnó la lista de 15 candidatas diputadas nacionales, presentada por el espacio político Ciudad Futura. El magistrado dispuso que la ley 24.012 garantizaba una igualdad de oportunidad y trato hacia las mujeres, que también tiene que ser garantizada para los hombres.