Tras la decisión del Reino Unido de prohibir las publicidades consideradas sexistas, ¿son necesarias estas medidas o las agencias publicitarias ya han tomado conciencia de la importancia del mensaje que están transmitiendo?

¿Cuántas veces vimos en las publicidades en la tele o gráficas a un hombre limpiando la casa, cambiando pañales o mostrándose sexy y con poca ropa al lado de un auto lujoso? Si a ustedes les pareció que “muy pocas”, pues están en lo correcto.

De a poco, algunas marcas se animan a romper con estos cánones, tal como la última publicidad de Skip que tiene el eslogan “La ropa evolucionó. Nosotros también”. Una voz en off dice frases como “Los colores no tienen género”, mientras un chico se pone una campera rosa y también: “Los talles se tienen que adaptar a nosotros”. Otra de Ayudín muestra tanto a hombres como a mujeres limpiando la casa. Aun así, estos casos todavía son muy incipientes y los malos ejemplos siguen siendo mayoría.

Diferentes estudios de los mensajes que emiten las publicidades indican que la mayoría reproduce estereotipos de género que relacionan a la mujer únicamente con las tareas del hogar, el cuidado de los niños, la ternura, la indefensión y a veces con el oportunismo (uso de la seducción para conseguir algo); y a los hombres con la valentía, el liderazgo, la fortaleza y hasta la violencia. De esta manera, profundizan las desigualdades de género en lugar de desarmarlas y ayudar a la inclusión de roles e identidades que promuevan la diversidad y la inclusión.

Un reciente estudio realizado en febrero de 2019 por la Fundación para el Desarrollo de Políticas Sustentables (Fundeps) analiza la situación al interior de las agencias de publicidad. Se estudiaron empresas de Córdoba y de Buenos Aires y allí surgió el dato de que el 80 por ciento de los puestos de los creativos estaban ocupados por hombres, al igual que la mayor cantidad de cargos directivos y ejecutivos.

En Reino Unido, hace pocos meses, la Autoridad de los Estándares para la Publicidad (ASA por sus siglas en inglés) hizo una declaración en la que advertía que iba a prohibir anuncios que reproduzcan características físicas con el éxito romántico o social; que asignen características de personalidad estereotípicas a los niños y las niñas, como la valentía para los niños y la ternura para las niñas, entre otras, según indicó el The New York Times. Esta medida llegó luego de que la entidad prohibió distintas publicidades de conocidas marcas, como Gucci y Rimmel, años anteriores.

Ahora, ¿es necesario que esta recomendación se tenga que hacer bajo amenaza de prohibición? Ojalá no la necesitáramos. Ojalá que en plena época de #Metoo y del Ni Una Menos las agencias publicitarias y los medios de comunicación tomaran conciencia por sí mismos de la importancia del mensaje que están transmitiendo. Pero, al igual que pasa con las leyes de paridad y cupo en las instituciones, quizás sea necesario hasta que el cambio se dé por sí solo.

Por fortuna, las mujeres que están dentro de estas empresas publicitarias se van organizando, tejiendo redes para comenzar a plantear un cambio. El cambio cultural las espera, la sociedad lo pide y el resultado siempre será liberador, pues es comenzar a escribir una hoja en blanco en la que todos y todas puedan participar.

Fuente: La Voz

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